Después del debate electoral presidencial entre Donald Trump y Kamala Harris, que a priori va a ser el único que vamos a poder disfrutar (o sufrir) aquellas personas que seguimos las elecciones americanas, vuelve a ponerse de manifiesto, una vez más, y de manera acertada, el impacto real que tienen, o no, los debates electorales en las urnas.

 

Y, teniendo en cuenta este análisis acertado sobre el impacto directo de las diferentes acciones y herramientas sobre la orientación y acción del voto, me gustaría poner sobre la mesa uno de los grandes retos a los que se enfrentan los principales candidatos y candidatas de la mayoría de los países occidentales, sin tener en cuenta el rango territorial en el que se presentan: el voto joven. Y de manera más concreta, el uso de Tik Tok en política para poder llegar a este segmento de la población.

En la carrera presidencial estadounidense de 2024, TikTok se ha convertido en un escenario crucial para la contienda política. Tanto el equipo de Kamala Harris como el de Donald Trump están utilizando esta plataforma para captar el voto joven, aunque con estrategias y resultados ligeramente diferentes. A día de hoy, no estamos viendo nada especialmente novedoso en Tik Tok por parte de los equipos de campaña de los dos principales candidatos presidenciales respecto a elecciones que se han dado anteriormente en otras partes del mundo.

Estrategias similares, ejecución distinta

Nada nuevo bajo el sol. Ambos equipos están empleando tácticas ya vistas en otras redes sociales: contenidos entretenidos, apelaciones emocionales y críticas al oponente. La verdadera novedad radica en el uso de TikTok como herramienta en una campaña presidencial americana. Sin embargo, el equipo de Harris parece estar apostando más fuerte por esta plataforma, con una mayor frecuencia de publicación y volumen de contenidos.

Tras el debate electoral del 10 de septiembre, Kamala Harris había realizado 47 posts por los 18 que ha posteado el expresidente americano.

El poder de los memes y los activistas

Una diferencia notable en la estrategia de Harris es la generación de memes en torno a su figura, como el fenómeno «Kamala is Brat». La gran diferencia en este aspecto ya no está en la comunicación de la propia Kamala Harris, si no en la generación de círculos de activistas cercanos o simpatizantes con la candidatura que son los que se encargan de crear y difundir este tipo de memes que hacen que sean mucho más permeables en la mayoría de las personas usuarias, que si los lanzasen las cuentas oficiales de la candidata o del partido.

Esto se suele dar de dos tipos: de manera organizada, con la infraestructura electoral del partido, o de manera esporádica, que suelen ser los que tienen un mayor impacto por la naturalidad y lo ‘artesano’ en su elaboración. Evidentemente, en este segundo caso, el equipo de campaña de la candidata en este caso hace uso y se aprovecha de esta generación de contenidos externos, pero no están intrínsecamente elaborados desde el mismo.

Trump: ¿Desventaja en TikTok?

Aunque es prematuro sacar conclusiones definitivas, Trump parece estar teniendo menos éxito en TikTok que en otras plataformas como ha tenido en Twitter en épocas anteriores (veremos cómo le funciona ahora con su alianza con Elon Musk). Esto podría deberse a las diferencias en el lenguaje, tono y público de cada red social, así como a la mayor presencia de jóvenes y urbanitas en TikTok, un perfil más afín al Partido Demócrata.

Más allá de TikTok

Sin embargo, sería un error sobrevalorar el papel de TikTok o cualquier otra red social en la captación del voto joven. Aunque son herramientas valiosas para llegar al electorado y humanizar a los candidatos, sin propuestas concretas que aborden los problemas reales de la juventud, es difícil activar a este grupo de votantes cada vez más exigente.

El papel de los vicepresidentes

En estas elecciones, los perfiles de los candidatos a la vicepresidencia, Walz y Vance, podrían cobrar mayor relevancia que en comicios anteriores. No obstante, su impacto en TikTok probablemente será limitado, ya que ninguno de los dos está específicamente designado para atraer el voto joven.

En conclusión, TikTok se ha convertido en un nuevo campo de batalla electoral, pero su importancia no debe sobreestimarse. La verdadera clave para captar el voto joven sigue siendo ofrecer propuestas convincentes que aborden sus preocupaciones reales y no limitarse simplemente a estar y comunicar vía esta ‘nueva’ herramienta.